El pasado 4 de noviembre, la Vinotinto Sub-17 escribió una página dorada al vencer 3-0 a Inglaterra en el Mundial de la categoría. Más allá del marcador, esta victoria fue una exhibición de disciplina, táctica y coraje. Fue la confirmación de una tesis que sostengo en mi libro Bienvenidos al Futuro: Venezuela tiene el talento necesario para ser protagonista en el escenario global; lo que falta es la estructura para sostenerlo.
Este triunfo nos invita a soñar, pero también a actuar con objetividad. Si aspiramos a ser una potencia sudamericana en los próximos 20 años, debemos transformar la pasión en una institucionalidad deportiva robusta.
1. El Diagnóstico Actual: Luces y Sombras del Fútbol Venezolano
En las últimas dos décadas, el fútbol venezolano ha evolucionado. La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) ha logrado hitos importantes:
- Consistencia Juvenil: Participaciones constantes en Mundiales Sub-17 y Sub-20 desde 2013, destacando el subcampeonato mundial de 2017.
- Exportación de Talento: Figuras como Yeferson Soteldo y Salomón Rondón han validado la calidad del jugador criollo en ligas élite.
Sin embargo, persisten «grietas» estructurales. Según datos de Conmebol, más del 60% de los estadios en la Liga FUTVE presentan precariedad en su infraestructura. Además, la migración ha drenado el talento local: entre 2015 y 2023, más de 150 jugadores sub-20 emigraron sin un sistema de retorno o seguimiento formal.
2. Desafíos Estructurales: De la Pasión a la Excelencia
Competir en la región más difícil del mundo (CONMEBOL) exige algo más que talento natural. Para consolidar el crecimiento, Venezuela debe enfrentar tres desafíos inevitables:
- Inversión Sostenible: Es necesaria una ley que garantice presupuestos estables para el deporte base, permitiendo que el fútbol sea una herramienta de ascenso social.
- Transparencia Institucional: Implementar auditorías y procesos de gestión que generen confianza en los patrocinadores privados y organismos internacionales.
- Modernización de la Liga Local: Sincronizar calendarios y mejorar los salarios para retener el talento el mayor tiempo posible dentro del sistema nacional.
3. Visión 2045: La Selección que Veremos
Si logramos articular el esfuerzo de padres, empresas y Estado, el futuro de la Vinotinto es brillante. Proyectándonos 20 años adelante, el objetivo es claro:
- Una Venezuela disputando finales de Copa América y consolidada en los Mundiales de la FIFA.
- Estadios de clase mundial con capacidad para 50.000 espectadores.
- Una cantera que surta constantemente a las mejores ligas de Europa (Champions League).
«El éxito no es producto del azar, es el resultado del sudor, la reforma y la visión estratégica».
El Futuro es Nuestro para Conquistarlo
La victoria de la Sub-17 ante Inglaterra no es un hecho aislado, es un síntoma de lo que podemos lograr. El talento venezolano está probado; el desafío ahora es la constancia. Como cada joven que entrena bajo la lluvia en Petare o Maracaibo, el país debe entender que el éxito se construye día a día.
¡Adelante, Vinotinto! Hagamos historia diseñando el país que merecemos.
Emilio Venuti Investigador, Conferencista y Futurista Serie: Venezuela Deportiva.




